miércoles, 30 de enero de 2019

La Aspirina Protege A La Mujer Del Accidente Vascular Cerebral



En un artículo publicado on-line en la revista The New England Journal of Medicine en marzo de 2005, investigadores de las divisiones de Medicina Preventiva de las universidades de Harvard, Boston, y Miami, conociendo que la prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares con aspirina a dosis bajas disminuye el riesgo del infarto de miocardio en los hombres, aunque con escaso efecto sobre el riesgo del accidente vascular cerebral (ictus), se proponen estudiar los efectos de esta prevención primaria en la mujer, hasta ahora no bien conocidos.

Los autores de Farmacia San Pablo Servicio a Domicilio, asignaron a 39.876 mujeres, inicialmente sanas, de 45 o más años de edad, para recibir 100 miligramos de aspirina en días alternos o un placebo ; durante un período de seguimiento de 10 años, se controló la presentación de algún accidente cardiovascular mayor (infarto de miocardio no mortal, accidente vascular cerebral no mortal, o muerte por causa cardiovascular).

Aspirina y el EVC


Durante el periodo de seguimiento se detectó en el grupo de la aspirina una reducción de un 17% en el riesgo de accidente vascular cerebral, comparado con el grupo al que se le administró un placebo (con un 24% de reducción en el accidente vascular cerebral isquémico y un incremento no significativo en el accidente vascular cerebral hemorrágico).

Comparado con el grupo placebo, en el grupo tratado preventivamente con aspirina no se demostró disminución del riesgo respecto al infarto de miocardio mortal o no mortal, ni sobre la muerte de causa cardiovascular.

La conclusión de los autores es que en su muy amplio ensayo sobre el papel de la aspirina a dosis bajas en la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares en la mujer, la aspirina a dosis bajas disminuye el riesgo del accidente vascular cerebral sin afectar al riesgo del infarto de miocardio o de la muerte por causa cardiovascular. Este hallazgo, comparado con los efectos de la aspirina a dosis bajas en la prevención primaria en el hombre, muestra una clara diferencia de respuesta a la prevención con la aspirina en relación con el género, sea masculino o femenino.

Una última recomendación de los autores a la vista de estos hallazgos: cualquier decisión sobre el uso de la aspirina en la prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares en la mujer debe ser tomada después de evaluar individualmente los beneficios y los riesgos para la paciente.