miércoles, 19 de septiembre de 2018

Ejercicios contra problemas de eyaculación


En este artículo veremos algunas de las mejores técnicas para el control de los problemas de eyaculación.

Sin embargo, siempre debemos aconsejar seguir las indicaciones de su médico o terapeuta y preguntar antes de realizar cualquier práctica de este tipo.

Técnicas de compresión

Desarrolladas en los años sesenta por el matrimonio formado por William Howell Masters y Virginia Eshelman Johnson, ginecólogo y psicóloga respectivamente, se siguen hoy practicando, dado sus resultados.

Esto han de llevarlo a cabo dos personas, el afectado y su pareja. Consiste en que la pareja realice caricias en el pene hasta su erección.

Sigue esto hasta que el pene y los testículos se pongan totalmente duros y el pene se ponga muy recto (este será el momento en el que se vaya a producir la eyaculación), en este instante sujeta la parte baja del frenillo, procurando no hacerle daño.

Esto debe durar unos cinco segundos aproximadamente. Cuando veas que la excitación ha desaparecido, comienza de nuevo desde el principio.

Parada y arranque de Semans

El urólogo James Semans de la Duke University, Estados Unidos, publicó en 1956 un pequeño estudio titulado “Premature Ejaculation: A New Approach” donde desarrollo una variante de ejercicios de lo expuesto anteriormente.

El consideraba que era mejor dejar las caricias en el momento en el que se estuviera a punto de eyacular y descansar un rato hasta que la posibilidad de eyaculación vuelve.

Más tarde, cuando comienza de nuevo la excitación, hacedlo de nuevo. Tomaros todo el tiempo que necesitéis para realizar este ejercicio.

Trabaja el perineo

Es la parte que se encuentra entre el ano y los testículos y que, si lo aprietas durante la excitación, supone una fuente de mucho placer para el hombre, dándole orgasmos más intensos.

Por lo visto el presionar esta zona puede ayudar también a evitar la eyaculación precoz. Esto lo puedes hacer, por ejemplo, cuando te esté masturbando.

La llegada de la felación

Sólo si has conseguido controlarte en las fases anteriores, podrás llegar a este paso. ya que en este caso al ser una estimulación más gratificante que en los casos anteriores te será más difícil parar.
Como en los procesos anteriores cuando sientas que vas a correrte, pídele que pare y volver a empezar.